En 1956, Issac Asimov, lanzó al mundo un cuento, y con él, una pregunta. No una pregunta cualquiera, sino la última pregunta, una pregunta que ningún ser humano era capaz de responder y para la que faltarían años para que existiera algo capaz de responderla. Hoy aprovecho OpenAI para hacerle esta pregunta y ver si es capaz de responderla.
Qué ocurre en el cuento de «La última pregunta»
En este cuento de ciencia ficción, se nos plantea un futuro en el que superordenadores ayudan a los humanos a realizar cálculos complejos a partir de preguntas contextuales resolviendo los problemas de forma acertada. A lo largo del mismo, los protagonistas se enfrentan a distintas situaciones en las que acaban preguntándole a estos superordenadores una pregunta realmente difícil.
¿Podría el fin del universo detenerse?
Todos los personajes son conscientes de que esta se trata de la última pregunta, ya que de su respuesta depende el fin, no solo de la humanidad, sino de todo lo conocido. En este pequeño cuento, del que no te voy a desvelar el final, si puedo decirte que los superordenadores no son capaces de responder a esta pregunta, al menos al principio.

¿Son las IAs capaces de responder a «La última pregunta»?
El símil es obvio. Estos superordenadores tienen un papel muy parecido al que se espera de la IAs que vemos a día de hoy. Estas herramientas están en continuo desarrollo, pero son muchos los que creen que en un futuro próximo formaran parte de nuestro día a día. Así que, me ha entrado curiosidad por comprobar cuál sería la respuesta de una de estas inteligencias artificiales a esta pregunta.
No olvidemos, que el cuento de Isaac Asimov está ambientado en 2061. El echo de que en 2023 ya contemos con el nacimiento de este tipo de inteligencias, pone de manifiesto el rápido avance de la tecnología en los últimos 50 años, y también, el gran acierto de Asimov al ver el potencial de este tipo de tecnologías para llevarse bien con el ser humano.
¿Sabe la Inteligencia Artifical como parar el fin del universo?
Lo primero que hice, fue sondear que sabía acerca del escritor y de su obra. ChatGPT conoce a la perfección las novelas de este autor, e incluso el cuento de «La última pregunta», me pareció hasta que tenía cierto fanatismo por su autor. Llegados a este punto, le pregunte a la máquina si sabía cuál era esta última pregunta que se hace en la novela, y su respuesta fue:
Sí, la «última pregunta» que se plantea en el cuento de Isaac Asimov es: «¿Cómo podemos detener el fin del universo?».
Es cierto que en la novela se plante de otras maneras, como por ejemplo si podrá restituirse el sol cuando este llegue a su fin, pero viene siendo al fin y al cabo la misma pregunta, ya que el fin del universo es el fin de las estrellas. Con la pregunta sobre la mesa, le pedí si sabría responderla, y esta fue la respuesta:
Lamentablemente, no puedo responder la «última pregunta» del cuento de Isaac Asimov, ya que se trata de una ficción y la respuesta es solo una parte integral de la trama y no tiene una base científica real. Además, el fin del universo es un tema complejo que todavía está siendo estudiado por la comunidad científica y todavía no hay una respuesta definitiva o aceptada.
A mi parecer, se escaquea. Me quede un poco decepcionado con esta respuesta, vale que se trate de una pregunta de un cuento de ficción, pero eso no significa que no tenga derecho a ser respondida, aunque la respuesta pueda no tener sentido. Así que, ignorando esta respuesta, quise preguntarle más directamente por la cuestión que plantea el cuento, olvidándonos de que se formule dentro de la ciencia ficción, y le pregunte lo siguiente: «¿Podrá la humanidad algún día, sin el gasto neto de energía, devolver al Sol toda su juventud aún después que haya muerto de viejo?». A lo que me respondió, de forma mucho más completa:
No es posible devolver al Sol toda su juventud después de que muera de viejo, ya que los procesos estelares son irreversibles. Cuando el Sol se agote, se expandirá y se convertirá en una gigante roja, consumiendo a los planetas internos y finalmente colapsará en sí mismo para formar una enana blanca. Este proceso liberará una enorme cantidad de energía, pero no es posible devolver al Sol a su estado anterior.
Además, la idea de hacerlo sin gastar más energía que la obtenida es contradictoria, ya que según la segunda ley de la termodinámica, cualquier proceso físico o químico en el universo requiere un aumento en la entropía o el desorden, lo que equivale a una disminución en la cantidad de energía disponible para ser utilizada. Por lo tanto, no es posible realizar ningún proceso sin gastar energía.

Mis conclusiones
Si no habéis leído el cuento, cosa que os recomiendo hacer, os adelanto que la respuesta dada por esta inteligencia no tiene nada que ver con la del relato. Esta respuesta, no da lugar a la ficción ni a la esperanza. Lo que me lleva a preguntarme si a día de hoy las inteligencias artificiales son capaces de responder a preguntas sobre las que aún no tenemos respuesta, de construir y elaborar conclusiones nuevas, o todo lo que producen lo vomitan de un gran archivo. No digo que la respuesta sea equivocada, pero obviamente a lo largo de nuestra historia, la tecnología que manejamos y nuestros conocimientos han sido limitaciones que nos han hecho llegar a conclusiones que no eran del todo ciertas, en ese momento si, pero con nueva tecnología aparecían nuevas posibilidades. Me hubiera gustado ver en la respuesta ese matiz, o esa humildad en la respuesta, «a día de hoy», «con los conocimientos actuales», «por lo que sabemos»… O quizás es que el cuento de Isaac me haya contagiado más esperanza.
En cualquier caso, creo que a las inteligencias artificiales todavía les falta ese objetivo, ese uso que haga de ellas una herramienta exitosa para resolver los problemas del ser humano. A día de hoy ya son un excelente complemento en muchas situaciones, pero tienes que ser tu el que acote el campo de juego y la especialice. Seguro que dentro de poco empezamos a ver herramientas concretas que faciliten el uso en tareas más determinadas y exploten todo su potencial.
Si te ha gustado el post, te recomiendo que leas el cuento de Isaac Asimv «La última pregunta», es bastante corto y muy fácil de encontrar. Además, plantea muchas reflexiones sobre la existencia del ser humano y la eternidad. También, te invito a que me sigas por redes sociales:
Todas las fotos del post han sido generadas con DALL-E.
